C l í t ♥ r i x . . .
(para mentes abiertas y mayores de edad...)
Desde que amanece apetece...
Pues para este apartado tenemos un problema, porque la letra C nos aporta una infinidad de palabros entre los q poder elegir: culo, coño, conejo chocho, chichi, cómemelo, clítoris, caliente, cunnilingus, y una infinidad de términos aportados en su mayoría por nuestra editora... Finalmente hemos optado por la penúltima opción por tres motivos:
¿QUÉ ES EL CLÍTORIX?
PRINCIPIOS BÁSICOS:
ALGUNOS CONSEJOS:
En fin, visto lo visto, los gimnasios deberían modernizarse ofertando servicios de fortalecimiento de músculos como la lengua o el pene y diseñando programas de desarrollo de habilidades manuales orientadas al placer. Mucho más práctico q desarrollar los torsos, dónde va a parar... (aunque, sí, seamos sinceras, esto también se agradece...).
DE UN EPISODIO DE MI VIDA...
Sí, efectivamente, yo soy una de ese 75,0% de mujeres clitorialmente insatisfecha, y mira q he probado contrarios, y alguno con bastante imaginación y ganas, pero... en fin, llamadme exigente, pero no he conseguido una calificación media superior al 4 (en algunos casos siendo muy, pero q muy generosa...).
En fin, voy a relatar uno de mis peores encontronazos y de cómo el hombre ideal pasó a ser un perfecto ignorante en las lides del sexo; y te digo q yo para eso NO. Defiendo mis dosis de placer sexual como una leona, faltaría más; q para esos estoy tan estudiada en el tema. Allá voy...
Martes 8:00 de la mañana (cierta resaca del fin de semana...)
Amanece, q no es poco, y decido calzarme mis nuevas botas de 10 cm. de "chúpamelapunta", acompañada de una falda mini no apta para cardiacos, y mucho menos para llevármela al curro... pero no importa, hoy me siento divina de la muerte.
Llego 5 minutos antes a la entrada del edificio (sí, sí, no es coña...) y las miradas masculinas no se hacen esperar. Siento q tengo un enorme poder entre mis piernas... y la autoestima por las nubes... Como me sobra tiempo (q 5 minutos bien aprovechados son toda una vida...) decido ir a por un café al Starbucks de la esquina, q luce mucho, y ¡oh, sorpresa!, ahí estaba él... el HOMBRE más guapo, elegante, educado, inteligente y todo lo demás, de la oficina... Don executive manager de cualesquiera business. En principio estaba fuera de mi alcance... pero, en fin, no contaban con mi minifalda y sus efectos mágicos. Amén de encontrarme en un estado emocional de chica fácil q aún duraba de la noche anterior, para q nos vamos a engañar...
Pues sí, comienza la operación caza talento; diré q el objetivo inicial era simple y llanamente hacerme notar y captar su atención, pero a veces la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay Dios... Primer paso de urgencia: "fuera abrigos"; modelo completo al descubierto. El segundo paso: dejarme caer por su área visual de influencia y hacerme la sorprendida,
Yo: ¡Ah, hola, ¿cómo tu por aquí?! (qué mona a la par q casual); ...
Él: Hola, buenos días Paulina, acabas de alegrarme la mañana, q guapa estás hoy...
Yo: Muchas gracias, y tu siempre tan elegante (madre mía, por donde me ha salido este, mmmm, aquí hay tema... y por mí q no quede)
Él: ¿Quieres un café?, ¿sólo?, ¿con leche?, ¿con azúcar?, ¿sacarina?,... bueno esto seguro q no te hace falta...
Yo: Uno solo y sin azúcar (para azuquiqui tu boca, guapo, más q guapo...)
Él: ¿En q proyecto estás?
Yo: Trabajo con el equipo de Lúcas (vaya coñazo... vamos al tema: mi proyecto ahora eres tú)
Él: Pero a tu novio no le gustará q pases tantas horas trabajando
Yo: Bueno, eso era cuando lo tenía, ahora estoy libre como un pájaro (¿te ha quedado claro o finjo no haber mencionado la palabra libre y la vuelvo a repetir?)
Él: No entiendo cómo una chica como tú no tiene pareja, yo no te dejaría escapar ni loco
Yo: (Me cagüen la leche, ya se ha lanzado... genial; q mañana tan productiva, merece la pena madrugar). Bueno se hace tarde, ¿subimos juntos?
Él: Claro
Entramos al ascensor y ¡oh casualidad! Está vacío (Dios existe). Menudo ímpetu, el arrebato no se hizo esperar. El ejecutivo agresivo hizo honor a su nombre y se abalanzó sobre mí como una fiera. Qué rico, qué passione infinita; el tío va al grano (teniendo en cuenta q sólo son 13 pisos me parece muy inteligente...) y a estas alturas no me pienso hacer la estrecha... no va mal... refrotamientos varios... y, vaya, parece q se encamina a mi botón preferido, q no es precisamente el de la camisa... uf, me muero..., pero ¡demonios! esa presión... no me lo puedo creer, me va a sacar los higadillos por el chichi; q drama, creo q mi clítoris ha pasado a ser una especie de tatuaje dentro de la vagina... ¡q lástima, con lo bien q habíamos empezado y cuánta torpeza, qué desilusión!... Si ya me lo había dicho mi amiga Mamen, q estos ejecutivos agresivos sólo sirven para traer dinero a casa y q las buenas maneras se encuentran en los oficios tradicionales (véase el mito del fontanero).
Cuando se abrió la puerta del ascensor, él salió tan ufano, como el q acaba de ganar la Champion League. Y yo más bien perpleja sin dar crédito a lo q había sucedido... Encima, el muy capullo me había roto las medias, menudo patán... No volví a verle, naturalmente; a mi punto C no se le trata de esta forma, hombre ya!